Hace casi un año que nos cagamos en todo cuando le dieron el premio Principe de Asturias del deporte a Fernando Alonso, Nano para los porreros.
Hoy se ha fallado el premio Principe de Asturias de Ciencias Sociales y ha sido concedido a Mary Robinson, sà Ms. Robinson, ex-presidenta de Irlanda. Esta vez no voy a decir nada acerca del premio, me parece muy bien que le den este premio, la contradicción viene desde otro punto de vista.
El presidente y portavoz del jurado, no de rocio, es nada más y nada menos que… Manuel Fraga Iribarne. Que clase de institución mantiene a este personaje como presidente de un jurado de este tipo que, además, se aventura a decir los siguiente: la galardonada viene dedicando su “intensa vida” a la superación de los obstáculos “que impiden a muchos el efectivo disfrute de los derechos humanos”.
Hay que echarle pelotas para decir eso, un personaje que firmó sentencias de muerte y que fue ministro en una dictadura, y que no me digan que la boicoteaba desde dentro que me da la risa. Ahora entiendo como dijo eso de “Spain is different”, solo aquà podrÃamos tener un personaje de esta clase como presidente de un jurado de un premio tan importante como el Principe de Asturias, y no lo digo por la repercusión, que también, sino por los 50.000 € que se lleva el premiado.
¿Porqué no se excluye a estos personajes de la vida institucional? Gran pregunta, pero si lo consiguen, que el siguiente sea Zaplana, por favor.