Viva la censura

Hace poco fue la sentencia de una juez de barcelona en la que absolvía al periodista Gregorio Morán de injurias graves contra Farruquito por llamarlo cabrón, y hubo gente que se echó las manos a la cabeza. Ahora un director de un periódico, tiene que pedir perdón por que uno de sus periodistas dice algo que puede no gustar a otro periodista.

¡Pues no! ¿Qué a Jimenez Losantos no le gusta? Pues que se joda, a mucha gente no le gustan sus insultos y sus defecaciones bucales y él no pide perdón a nadie. Por ejemplo, cuando llamó borracho a Maragall a sabiendas de que un hermano suyo murió de cirrosis, no se arrepintió, y eso que está en la emisora de la “piadosa” Iglesia Católica. Y muchos otros casos que se podrían citar, que es un pedazo de mierda, pues claro que sí. Y si él tiene la libertad de insultar a quién quiere, nosostros podemos decir la verdad bien alto.

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