¿España se hunde?
Viernes, 30 de Septiembre de 2005Leo asombrado, en muchos blogs, sobre el temor que España se está hundiendo por el estatuto catalán, por las negociaciones con ETA, por la derrogación del trasvase del ebro, el odio a la bandera (ésta sí que da miedo)… ¡Unos cojones! España no se está hundiendo, y si lo estuviera haciendo no sería por eso.Sería por cosas como ésta, que por cierto no he visto en ninguno de esos blogs que defienden las teorías sobre la rotura de España. Me ha asombrado sobretodo el blog E.B.K., el que escribe parecía más o menos inteligente. Ahora me arrepiento de haberlo recomendado en el Bog Day (ya sabía yo que tanta Fórmula 1 no es buena).
Y ayer… ¡¡debate sobre el agua!! ¡Que neutralidad!, el presidente de la generalitat valenciana, el presidente de AgBar, la ministra de medio ambiente (¿solo medio?), y un representante de los agricultores del sur. No ví a ningún agricultor aragonés, a ningún político catalán, etc. Una única intervención a destacar, las demás fueron un manual de como echar la culpa de las cosas a otra grupo o persona, fue la de un ecologista que dijo “si no hay agua, que no planten, en el desierto no se planta”. Lástima que lo cortaron rápido.
En definitiva, solo preguntarme: ¿se está rompiendo España?, y si lo está haciendo, ¿es culpa de los que defienden una nación plural e incluso federal (sí, varios paises de los importantes, no como nosostros, son estados federales), o de los que defienden una España rígida y única como tiempos atrás?

Los pobrecitos delfines estaban encerrados en sus bonitas jaulas, pero con la llegada del Katrina se ve que el cuidador se hizo caquita encima y salió corriendo, no fuera que le pillara por allí. Dicen las malas lenguas que cuando iba por la autopista a 170 km/h intentando escapar del huracán se le oía decir: “mmmm, creo que me dejo algo… si, si, seguro… ¿me habré dejado la luz del comedor encendida? ¿a ver si no he cerrado la llave del gas?” En realidad, lo que se había olvidado es de cerrarle la puerta a los delfines, asi que estos, ni cortos ni perezosos se largaron de allí pitando, tu dirás.



